Para 2026, el Instituto Peruano de Economía (IPE) proyecta un escenario inédito: las exportaciones de oro de origen ilegal podrían superar, por primera vez, a las de origen legal. El informe pone en evidencia el avance sostenido de la minería informal e ilegal en el país, que durante años ha operado en paralelo — y cada vez más por delante — de la producción formal.
El dato llega en un contexto donde el precio internacional del oro se mantiene en niveles históricamente altos, un incentivo adicional para la extracción y comercialización fuera de los canales regulados. Para la industria formal, la trazabilidad del origen del oro deja de ser un diferencial de marketing para convertirse en una condición de acceso a mercados internacionales cada vez más exigentes.
El escenario vuelve especialmente relevantes los mecanismos de verificación de origen, documentación y trazabilidad dentro de las cadenas formales de comercialización.


