El informe, elaborado por la Alianza Minera de América Latina (ALMA), identifica a Perú, Bolivia y Colombia entre los destinos documentados del mercurio trasladado desde México hacia operaciones de extracción ilegal de oro en América Latina. Los hallazgos se basan en una investigación de la Environmental Investigation Agency (EIA).
La propuesta plantea controlar la cadena de suministro antes de que el insumo llegue a las operaciones mineras. Entre las medidas se incluyen un registro regional de la producción, comercialización y tránsito de mercurio; el intercambio automático de información aduanera entre países de origen, tránsito y destino; protocolos comunes de inspección; y verificación independiente del cierre declarado de minas de mercurio.
El informe también señala la necesidad de reforzar la revisión de las declaraciones aduaneras utilizadas para ocultar envíos de mercurio, incluidos aquellos declarados como materiales de construcción y piedra decorativa.
El diagnóstico abarca 13 países de América Latina y plantea establecer estándares y metodologías comunes para mejorar la comparación de información, la identificación de flujos transfronterizos y la evaluación de las medidas de control.
La trazabilidad, la transparencia y la cooperación regional son identificadas como herramientas para fortalecer la cadena de suministro de minerales y contribuir a una actividad minera responsable y formal.


